La noche y la computadora revivieron los recuerdos de aquellos años libres y magicos en ibiza del año 80, donde la luna, el mar y el bosque despertaron la imaginacion, la constante busqueda, el crear siempre un camino para andar, y un paisaje nuevo que descubrir.
No guarde fotos solo momentos en mi memoria, charlas, atardeceres, musica y amigos.
Se que la India te atrapo en su mezcla de sabores y colores, de soledad y piedra, de almizcle y silencio, y vi en tu blog que aun conservas sed de caminos.
Nos ha pasado la vida y celebro esos años intensos, imborrables.
Me gratifica haber compartido con vos, querido Jose Rivarola charlas interminables, collares y playa, perros y pareos, casas de piedra y velas, hasta siempre.
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